Un domingo que venía bastante calmo en el corazón de Ciudad de San Juan terminó con una escena cargada de nervios. Un llamado al 911 puso en movimiento a efectivos de la Policía de San Juan y al Cuerpo de Bomberos hasta las inmediaciones de la Fiscalía de Estado. Allí, sobre la vereda de calle Tucumán, entre San Luis y 25 de Mayo, apareció un elemento de aspecto sospechoso que encendió todas las alertas. La situación obligó a activar un protocolo por amenaza de bomba y a cerrar la zona en cuestión de minutos.
Vecinos y peatones fueron los primeros en notar el bulto extraño frente al edificio público y dieron aviso enseguida. Con el correr de los minutos, los uniformados armaron un cerrojo perimetral para despejar la cuadra y evitar cualquier riesgo. Después entraron en acción los peritos en explosivos, que trabajaron bajo medidas estrictas y lograron neutralizar y secuestrar el objeto. Por ahora, las autoridades mantienen bajo reserva las características exactas del artefacto y no confirmaron si se trataba de un explosivo real o de un simulacro.
Una vez retirado el elemento, el tránsito empezó a normalizarse de a poco en la zona, aunque la presencia policial siguió firme. Sobre la vereda de la Fiscalía de Estado quedó apostada una guardia de custodia mientras avanzan los peritajes. Por suerte, no hubo heridos ni daños materiales, pero el episodio dejó un clima de preocupación y misterio en pleno microcentro sanjuanino. Ahora, los investigadores analizan el material secuestrado y las cámaras del CISEM para tratar de establecer quién o quiénes dejaron el objeto en ese lugar.

