La Justicia de San Juan le está metiendo la lupa a los créditos que llegan reclamados por la vía judicial. La jueza de Paz de Santa Lucía, Verónica Montero, contó que hay casos que pintan feo por los intereses que se acumulan.
En una charla con Radio Mil20, explicó que muchas entidades cobran con un pagaré, pero ese papel no siempre cuenta toda la historia. Por eso, desde su juzgado piden que se muestre el negocio que le dio origen a esa deuda, para ver de dónde salió cada número.
Montero remarcó que cobrar intereses es legal, pero otra cosa es pasarse de rosca. “Cada crédito es muy particular”, dijo, y avisó que hay situaciones donde el costo financiero total puede quedar desbocado si uno no mira bien antes de firmar.
Uno de los puntos que revisan es cuándo arranca la mora. Según explicó, en algunos casos la entidad pone al deudor en mora casi de entrada, y ahí se arma un bardo que termina en la Justicia. También advirtió que no siempre corresponde sumar intereses compensatorios que todavía no se generaron.
La jueza puso un ejemplo que da julepe: un préstamo de 300.000 pesos que, en cuatro meses, puede terminar exigiendo 2 millones. Entre febrero y septiembre, su juzgado recibió unas 500 causas, y alrededor de 400 fueron por reclamos de deuda. ¿Quién firma tranquilo después de ver esos números?

