Este jueves 10, la Fundación Funca va a poner el cuerpo con una jornada que apunta a acompañar, escuchar y abrir la puerta a pedir ayuda. La movida será en la Iglesia Catedral, con una misa y después una charla de prevención.
La primera parte se llamará “Misa de la Esperanza” y estará pensada para familiares de personas que murieron por suicidio, además de quienes atraviesan momentos muy duros. La idea, según contaron, es armar un espacio de contención y no dejar a nadie solo con el peso encima.
Después de la celebración religiosa, habrá una charla con integrantes del Comité de Salud Mental del Ministerio de Salud. Ahí se va a sumar la mirada profesional para acompañar con herramientas concretas, porque a veces el dolor no avisa y te deja pagando.
En la entrevista, Ezequiel Rubio contó su experiencia y remarcó que salir adelante fue posible gracias al acompañamiento psicológico y terapéutico. “Lo importante es hablar, buscar ayuda”, dijo, y agregó que los jóvenes necesitan apoyo de sus padres.
También habló Leticia Bertazzo, colaboradora de la fundación, que relató que es madre de dos hijos que atravesaron intentos de suicidio. “No estás solo. Pedir ayuda, hablar. Siempre hay alguien para escucharte”, expresó. Y dejó una idea bien clara: en estos temas, callarse no ayuda, ¿viste?

