José Morea, director para el país de Vicuña Corp., pasó este martes por el Centro Cívico para hablar del Corredor Norte. La idea fue aflojar el nudo y empujar la obra del camino de unos 220 kilómetros que llevará a la futura mina de cobre.
Morea contó al día siguiente, en una red social, que el encuentro sirvió para “alinear los siguientes pasos inmediatos”. También agradeció el acompañamiento de los ministros Juan Pablo Perea y Fernando Perea, que estuvieron en la mesa.
Desde el lado empresarial, la charla incluyó pedidos concretos. Según fuentes cercanas, la minera pidió permisos para hacer mantenimiento en la ruta y también se habló de un bypass para ordenar el tránsito hacia la mina y bajar el impacto en la zona.
La obra viene partida en tramos, y ahí está la cuestión: algunos ya avanzaron, pero otros siguen sin dueño. En septiembre, Vicuña confirmó la adjudicación de los tramos A1 y A2, con 63,6 kilómetros entre Angualasto y Junta La Palca, y estimó unos 300 empleos durante 24 meses.
Pero los tramos E y F quedaron sin resolver, y los B, C y D tampoco tienen contratista definido. En el sector circulan versiones sobre posibles uniones de empresas, aunque la compañía todavía no lo oficializó. En criollo: el camino avanza, pero todavía hay bastante laburo por cerrar, ¿no?

