La vicepresidenta Victoria Villarruel se fue de San Juan con un regalo bien nuestro bajo el brazo: una ruana artesanal tejida al telar con lana de llama. La prenda salió de las manos de la diseñadora sanjuanina Norma Sánchez.
El obsequio apareció en una de las paradas de su agenda del martes, cuando la funcionaria pasó por Albardón. Allí se encontró con integrantes de la Cámara de Proveedores Interdepartamentales Mineros de San Juan (CAPRIMSA).
Sánchez contó en redes sociales que la ruana fue hecha especialmente para Villarruel. También agradeció públicamente a la cámara por haber confiado en su trabajo, como quien dice: laburo fino y bien sanjuanino.
Antes de llegar a Albardón, la vicepresidenta pasó por Casa de Gobierno y participó de una cata de ArgOliva en la Universidad Católica de Cuyo. Después, siguió viaje al hotel boutique Elenna, en Las Tapias, donde la esperaban cerca de 30 representantes del sector minero.
Allí escuchó reclamos sobre los costos que enfrentan las empresas locales y la necesidad de mejorar la competitividad frente a compañías internacionales. De paso, también recibió la ruana, que terminó siendo el detalle más vistoso de la jornada. ¿Quién dijo que en San Juan no se puede mezclar política, minería y artesanía en una misma vuelta?
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