Si en tu casa todavía se carnea el chancho "como lo hacía el abuelo", esta nota te interesa. La médica infectóloga Miriam Meritello explicó en el programa La Ventana cómo se agarra la triquinosis y por qué este año la cosa se puso seria en San Juan.
La especialista fue clara: es una enfermedad endémica y reemergente, causada por el parásito Trichinella spiralis. No se contagia de persona a persona, sino comiendo carne de cerdo mal cocida o chacinados caseros sin ningún control.
¿Y cómo se infecta el chancho? Comiendo basura, restos de comida o conviviendo con roedores en criaderos familiares. Ahí el parásito se instala en el músculo del animal y después pasa directo al chorizo casero de la próxima juntada.
"Tenés que ingerir la carne de cerdo contaminada para que aparezca la sintomatología. Vos sos un hospedador accidental", explicó Meritello. Es decir: vos no tenés la culpa, pero terminás pagando el pato igual.
Los síntomas arrancan disfrazados de gastroenteritis: diarrea a los cinco o seis días de comer la carne contaminada. Después viene lo feo, cuando las larvas viajan por la sangre hacia los músculos.
"Los pacientes ingresaron por edema facial, por edema palpebral, es decir, de los párpados, inyección conjuntival, fiebre, cefalea, mialgias", detalló la infectóloga. Algunos terminaron en terapia intensiva con un cuadro parecido a un shock séptico, nada para tomar a la ligera.
La buena noticia es que hay tratamiento: un antiparasitario llamado albendazol, que suele mostrar mejoría entre las 48 y 72 horas de arrancado. Pero la infectóloga fue tajante en que la prevención es lo que realmente salva.
Acá el dato que te sirve de verdad: el Departamento de Zoonosis, que depende de Epidemiología del Ministerio de Salud, analiza gratis las muestras de faena casera en el laboratorio de la Universidad Católica. Solo hay que llevar un pedacito de diafragma, base de la lengua o maseteros antes de hacer los embutidos.
"Todas las veces que vos consumís un jamón crudo, una bondiola, o estos productos o estos embutidos producidos, tienen que ser industrializados, tienen que tener sellos habilitados por bromatología", cerró Meritello. Ojo con el chacinado de "changuito de confianza" sin sello, che.
En paralelo, el Ministerio de Salud Pública activó el protocolo de vigilancia epidemiológica por un brote que se originó en un faenamiento clandestino. Se notificaron 27 personas con síntomas sospechosos, de las cuales una ya tiene diagnóstico confirmado por laboratorio.
El resto espera los resultados serológicos que procesa el Instituto Nacional de Referencia ANLIS Malbrán. Desde Epidemiología aclararon que el foco está controlado y que todos los pacientes evolucionan bien.
La cartera sanitaria también recordó las señales de alarma: diarrea, fiebre alta, dolores musculares fuertes e hinchazón de párpados. Y dejó un dato clave para el freezer: ni el congelado, ni el ahumado, ni la salazón matan al parásito.
La única garantía real es la cocción completa y comprar chacinados con control oficial y rotulado habilitado. Así que la próxima vez que te ofrezcan un chorizo "casero, casero", preguntá si pasó por Zoonosis, ¿o vas a arriesgar la panza por no hacer una fila?

