Con la primavera a pleno, muchos ya arrancaron con el combo clásico: estornudos, nariz tapada y ojos irritados. Y ahí aparece la duda de siempre: ¿es alergia o resfrío?
La médica Adriana Sánchez, especialista en Alergia e Inmunología de adultos, lo explicó en el programa DQE, de Telesol. La clave que puede orientar es la fiebre, aunque sola no alcanza para cerrar el diagnóstico.
Según contó, los resfríos suelen venir con decaimiento general y, a veces, fiebre. En cambio, las alergias respiratorias se sienten como una inflamación de las mucosas, con estornudos, congestión nasal y molestias en los ojos.
“La alergia no da fiebre”, señaló Sánchez, y agregó que cuando aparece ese síntoma ya puede haber otra cosa dando vueltas. O sea: si el cuerpo mete fiebre, conviene no hacerse el vivo y consultar.
En San Juan, la presencia de pólenes, como los de la mora y las gramíneas, puede hacer que los síntomas se pongan pesados en esta época. Si se repiten cada año o duran demasiado, la recomendación es pedir turno y dejar de adivinar a ojo, ¿no?

