La vacunación contra el meningococo viene floja en Argentina, y eso encendió la alarma entre especialistas. En el Día Mundial de la Meningitis, recordaron que completar las dosis es clave para frenar una enfermedad que puede dejar secuelas pesadas.
Los números oficiales del Ministerio de Salud para 2025 muestran una baja clara en la primera infancia. La dosis de los 3 meses llega al 89,9%, la de los 5 meses baja al 85% y el refuerzo de los 15 meses cae al 76,9%.
El problema no termina ahí. A los 11 años, la cobertura apenas alcanza el 57,2%, aunque si se cuenta la vacunación tardía sube al 75,4%. Traducido: muchos pibes terminan completando el esquema más tarde de lo previsto, y eso no es precisamente una buena noticia.
Enrique Casanueva, infectólogo pediatra y jefe emérito del Servicio de Infectología Infantil del Hospital Universitario Austral, remarcó que los refuerzos son fundamentales. También recordó que el Calendario Nacional incluye vacunas contra Haemophilus influenzae tipo b, neumococo y algunos serogrupos de meningococo.
La preocupación crece porque, entre 2023 y 2025, el serogrupo B representó el 86,5% de los casos caracterizados en chicos y adolescentes de hasta 15 años. Y ojo: la meningitis por meningococo puede avanzar rápido, con fiebre, rigidez de cuello, dolor de cabeza, vómitos y sensibilidad a la luz. Ante cualquier síntoma, la recomendación es clara: guardia de inmediato. ¿Para qué dejarla picando?

