La cuenta no afloja: en San Juan ya son 37 las personas notificadas por posible triquinosis desde comienzos de septiembre. La pesquisa está ligada al consumo de embutidos caseros hechos con carne de un cerdo faenado en Angaco.
Del total, 25 son adultos y 12 son niños. Además, dos pacientes siguen internados en el hospital Rizo Esparza, mientras la investigación sanitaria avanza para cerrar el rompecabezas.
La jefa de la Sección Zoonosis, Verónica Pérez, informó que hasta ahora hay tres casos confirmados. Otros 25 resultados dieron no concluyentes y necesitan una segunda muestra de sangre; en algunos casos, hasta una tercera extracción.
Diez personas todavía esperan sus estudios. Según la reconstrucción oficial, todos consumieron embutidos hechos con la carne de un cerdo criado y faenado en Angaco, y ahora buscan determinar con precisión cómo arrancó el contagio.
La triquinosis se transmite al comer carne infectada con un parásito que se aloja en los músculos del animal. Los roedores forman parte de ese ciclo, así que el asunto no da mucho margen para hacerse el canchero con la picada.
Desde Zoonosis recordaron que en San Juan ya detectaron roedores portadores del parásito. Por eso insisten en analizar la carne de cerdo antes de preparar salames, bondiolas, jamones u otros chacinados caseros, porque después el bardo se arma en la mesa y no en la carnicería.
Para estudiar la carne alcanza con una muestra de 20 gramos, que puede salir de la quijada, la base de la lengua, los músculos intercostales o el diafragma. Las muestras se reciben en el laboratorio de Zoonosis de la Universidad Católica de Cuyo, el trámite es gratuito y el resultado sale en menos de 24 horas.
Los síntomas pueden aparecer después de comer carne o embutidos contaminados: vómitos, diarrea e hinchazón en los párpados. Después puede sumarse fiebre de más de 38 grados y, más tarde, dolores musculares fuertes. Si hubo consumo de chacinados caseros, mejor avisar rápido al personal de salud, ¿para qué dejarlo picando?

