El médico veterinario Pirata Olivares, de Veterinaria del Arca, prendió la alarma este viernes en San Juan. En De Sobremesa, por Telesol, contó que ya hay más de 20 casos de triquinosis confirmados.
Olivares llevó un lechón al estudio y fue directo al hueso: el problema aparece cuando la carne de cerdo se come mal cocida o cuando los chacinados se hacen sin control sanitario. Salames, jamones y bondiolas caseras, si no pasan por análisis, pueden traer flor de quilombo.
El veterinario explicó que el parásito puede arrancar con gastroenteritis, dolores musculares, vómitos, diarrea e hinchazón de párpados. Después, las larvas se meten en los músculos y pueden llegar a zonas delicadas como el músculo cardíaco, el cerebro o los pulmones.
También aclaró que ni el salado ni el ahumado matan al parásito. Y apuntó a otro problema bien sanjuanino: el análisis previo a comer la carne, la digestión enzimática con tripsina, avanza lento en la provincia.
Según contó, en el laboratorio de la Universidad Católica hay una sola persona disponible al mediodía y solo de lunes a viernes. Por eso recomendó comprar cortes y embutidos con sello de SENASA, Bromatología o Salud Pública. ¿Para qué jugarse si el control existe, che?

