Ellas llegan a su casa y no pueden abrazar a sus hijos

Son tres cajeras del Supermercado Vea, que sigue funcionando a pesar de la cuarentena. Noelia Álvarez tiene un nene que todavía no cumple un año, Paola González, otros dos más, Vanesa Ríos también y Gabriela Vargas es mamá de 4 niños.

Todas, sufren todos los días al llegar a su casa porque no pueden abrazar a sus bebés. “Es difícil, porque apenas mi hijo (todavía no cumple 2 años) ve que llego sale corriendo, me quiere abrazar. Pero corro y me meto al baño, y él llora porque quiere entrar conmigo”, relató Noelia a Telesol Diario.

“Yo tengo dos chicos, una de 16 y uno de 7 años. El de 7 es del grupo de riesgo, tiene asma y alergia. El asma que tiene es del grado más alto”, contó Vanesa. Las mujeres forman parte del personal escencial y por eso toman todos los recaudos cuando llegan con su familia.

En un día, las cajeras están en contacto con cientos de sanjuaninos que van a hacer sus compras y el riesgo de contagio es muy alto. “Mi marido se queda en casa, porque sino yo no podría trabajar. No lo puedo sacar al más pequeño a la calle”, explicó Vanesa.

Las trabajadoras, también explicaron que en el supermercado se toman recaudos como guantes y alcohol en gel. Además, los guardias de seguridad lavan con agua y cloro todos los carros. Los empleados usan máscaras de protección.

“El único miedo que tenemos es el de llegar a la casa e infectar a los chicos. Nosotras no sabemos si atendemos a un cliente que estuvo con otra persona que tiene el virus. Pero es nuestro trabajo y todos los días le pedimos a Dios que todo esto termine y que salga todo bien”, coincidieron todas.

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