El diputado nacional Pablo Juliano presentó un proyecto que mete mano en un tema sensible del Código Penal. La idea es que los delitos contra la integridad sexual cometidos contra menores de 18 años no prescriban nunca.
Además, la propuesta busca que la fuga no salga gratis. Si una persona imputada queda declarada en rebeldía, el reloj de la prescripción se suspendería mientras siga esquivando a la Justicia.
Juliano dijo que hay “una laguna” en la legislación y que varios juzgados de Buenos Aires ya pidieron una solución. Según planteó, no se trata de inventar nada raro, sino de dejar escrito que quien se prófuga no puede sacar ventaja del tiempo.
El texto también aclara que la reforma regiría solo para hechos cometidos después de su entrada en vigencia. O sea: no se usaría para reabrir causas ya cerradas por prescripción ni para patear para atrás lo que ya quedó extinguido.
La iniciativa apareció impulsada también por una campaña de Alerta Búsqueda Activa e Historias Reales, que juntan firmas para llevar el reclamo al Congreso. En ese contexto se mencionó el caso de Alberto Martín del Valle, imputado en una investigación de Bahía Blanca, y el acompañamiento de Yamila Segovia, hermana de la víctima. Ahora la pelota quedó en el Congreso: ¿le ponen freno a la prescripción o sigue este bache legal?

