Un choque en un cruce terminó con un auto haciendo una entrada que nadie tenía en el libreto. El vehículo salió despedido y fue a parar derecho a una concesionaria de Bauru, en San Pablo.
La escena fue tan rara como precisa: el auto atravesó el ingreso y quedó encajado entre dos unidades en exhibición. Sí, entre dos autos, como si hubiera buscado lugar para estacionar y se hubiera pasado de largo.
El episodio quedó registrado en video y enseguida empezó a circular en redes sociales. Con razón llamó la atención: no todos los días un choque termina con semejante maniobra de “estacionamiento” involuntario.
Por suerte, no hubo personas heridas y solo se informaron daños materiales. El susto quedó, pero el desastre no pasó a mayores, que ya es bastante en un bardo así.
Eso sí: la precisión del aterrizaje dejó a más de uno con una sola pregunta en la cabeza: ¿quién le enseñó a doblar así?

