Las enfermedades del sistema circulatorio fueron la principal causa de muerte en Argentina en 2024. Según un análisis del Observatorio de Salud de la Universidad ISALUD, provocaron 105.130 fallecimientos.
Detrás de esa cifra hay varios frentes: insuficiencia cardíaca, enfermedades isquémicas del corazón, cerebrovasculares e hipertensivas. El mensaje es claro: muchas veces el problema viene laburando en silencio, sin avisar.
Por eso, los controles mandan. Medir la presión, revisar el colesterol y chequear la glucemia ayuda a saber dónde está parado cada uno antes de que el cuerpo pida auxilio a los gritos.
El cardiólogo Marcelo Cáncer, de OSPEDYC, explicó que la hipertensión y el colesterol alto dañan las arterias sin dar señales. Una persona puede sentirse bárbaro y, aun así, tener un riesgo elevado de infarto o ACV.
La prevención también pasa por moverse más, comer mejor y dejar el tabaco. Caminar, andar en bici, sumar frutas y verduras, y bajar la sal son cambios que parecen simples, pero hacen diferencia. ¿Para qué esperar al susto grande si se puede llegar antes?

