En medio del dolor por la muerte de Jorge Messi, padre de Lionel Messi, salió a la luz una historia que impacta de cerca en Rosario. Según contó el médico Jorge Tartaglione en LN+, una colaboración suya permitió que profesionales de la salud viajaran a Barcelona para capacitarse y, con el tiempo, el hospital rosarino alcanzara los 100 trasplantes de médula ósea.
La versión que dio Tartaglione surgió a partir de lo que le relató el doctor Juan Di Santo, del Hospital Videla de Rosario. Todo empezó cuando Jorge Messi se enteró de que en su ciudad había chicos con problemas parecidos a los que había atravesado Lionel en su infancia, cuando necesitó tratamiento por un déficit de la hormona de crecimiento.
De acuerdo con ese relato, Jorge Messi se acercó al municipio de Rosario y ofreció pagar los tratamientos de esos chicos. Pero desde la ciudad le propusieron otra salida, con un alcance mucho mayor: usar esos recursos para formar profesionales capaces de hacer trasplantes de médula ósea en la misma ciudad.
Ahí se abrió el vínculo con el Hospital Vall d’Hebron de Barcelona. Médicos, enfermeros y hemoterapistas rosarinos viajaron a España para capacitarse y sumar experiencia en procedimientos de alta complejidad.
Según Tartaglione, Jorge no solo puso el dinero para la formación, sino que también se ocupó de la logística de los profesionales durante su estadía en Barcelona. Incluso contó que uno de sus hijos los esperaba en el aeropuerto y los ayudaba con los traslados hasta el hospital. La idea era simple pero enorme: que después volvieran a Rosario y pudieran atender ahí mismo a pacientes que necesitaban ese tipo de tratamientos.
Con el correr de los años, el plan dio resultado. Los profesionales regresaron con la capacitación, el servicio se desarrolló y, según lo que difundió Tartaglione, Rosario llegó a realizar 100 trasplantes de médula ósea. “Ese era el objetivo de Jorge Messi. Y lo logró”, afirmó el médico.
La historia tomó todavía más peso tras el fallecimiento de Jorge Messi, ocurrido en Rosario a comienzos de agosto, a los 68 años. Días después, Lionel Messi le dedicó un mensaje emotivo para despedirlo y recordar el rol que tuvo en su vida y en su carrera.
Más allá de su exposición pública como padre y representante del capitán argentino, Jorge habría elegido mantener este gesto lejos de los flashes. Tartaglione remarcó justamente eso: que se trató de una ayuda reservada, que durante años casi no se conoció y que terminó dejando una marca concreta en la salud de la ciudad.

