El alquiler de un monoambiente en Ciudad de Buenos Aires volvió a subir en septiembre y le sacó ventaja al salario mínimo. La diferencia viene creciendo y, para el bolsillo, ya es un dolor de cabeza de los que no aflojan.
Según el Centro de Estudios Económicos y Sociales Scalabrini Ortiz (CESO), el haber mínimo aumentó 3,06% en el último bimestre, mientras los monoambientes treparon 8,33%. Traducido al llano: el sueldo corre, pero el alquiler corre más rápido.
En septiembre, el valor promedio de un monoambiente pasó de $630.000 a $650.000. Los departamentos de dos ambientes quedaron en $750.000, sin cambios por segundo mes seguido, y los de tres ambientes subieron de $1.100.000 a $1.150.000.
La cosa también se mira en el año completo. En los últimos doce meses, los monoambientes subieron 30% y los dos ambientes 25%, mientras los tres ambientes pegaron un salto de 43,8%, por encima de la inflación interanual.
Con un salario mínimo de $383.800, la cobertura alcanza para el 59,05% de un monoambiente, el 51,17% de un dos ambientes y apenas el 33,37% de un tres ambientes. Y como si faltara algo, las expensas ya representan el 25,4% del precio de oferta: ¿quién dijo que alquilar era sólo firmar y listo?

