La operación a la que fue sometido el papa León XIV en Roma dejó una pregunta dando vueltas por todos lados: si se cae la visita, ¿qué pasa con los feriados de noviembre?
La duda no es menor. Hay gente que ya sacó pasajes, reservó hotel o armó vacaciones alrededor de esos días, y ahora quedó mirando el calendario con cara de “¿y ahora qué hacemos?”.
El Gobierno de Javier Milei creó, a través del DNU 1103/2026, un esquema especial para el 9, 10 y 11 de noviembre, pensado para la llegada del pontífice entre el 8 y el 11. Pero la cirugía torácica que le hicieron en la Policlínica Agostino Gemelli metió ruido en el plan.
Por ahora no hay cancelación oficial. Y ese detalle cambia todo: si el decreto sigue vigente, los feriados no desaparecen por arte de magia aunque el viaje se postergue o se frene.
En criollo, hasta que no salga otra decisión del Poder Ejecutivo, el calendario sigue parado en su lugar. El lunes 9 sigue como feriado nacional, el martes 10 alcanza a Ciudad Autónoma de Buenos Aires y Córdoba, y el miércoles 11 rige en Buenos Aires.
Eso también impacta en el laburo. Si un empleado trabaja un feriado nacional, corresponde el pago habitual más otro monto igual, o sea, lo que todos conocen como pago doble.
Si más adelante el Gobierno cambia las fechas, quienes ya habían organizado viajes no quedan automáticamente cubiertos. Haber comprado pasajes o reservado alojamiento no alcanza, por sí solo, para faltar al trabajo si el feriado se da de baja.
En ese caso, tocará revisar licencias, vacaciones o arreglos con el empleador. Y para los que ya tenían todo armado, conviene no largarse a cancelar a lo loco: primero mirar las condiciones de la reserva, porque después vienen los reclamos y nadie quiere quedar pagando, ¿no?

