El papa León XIV se plantó este sábado en el Estadio Centenario de Montevideo y habló ante miles de fieles. La escena tuvo clima de vigilia, oración y mucha atención en cada palabra.
Después de escuchar testimonios de jóvenes, el pontífice agradeció por “haber hecho presente a Jesucristo en tantas vidas”. Y enseguida les marcó el rumbo con un mensaje bien directo: construir un proyecto de vida con amor y compromiso.
“Amigos jóvenes, atrévanse a formar una familia, sean capaces de servir a los demás”, dijo León XIV. En medio de esa charla, también habló de los cambios que atraviesa la Iglesia y del avance de la indiferencia religiosa.
Por eso pidió renovar la fe y el compromiso con la comunidad. “Dense por completo a Dios, todos debemos ser discípulos una y otra vez”, cerró el Papa, con miles de personas escuchando sin despegarse del lugar.
Antes de irse, dejó un gesto para la Iglesia Uruguaya: le entregó un cáliz y recibió como regalo la imagen de la Inmaculada Concepción. Una noche con oración, mensajes y símbolos, de esas que no pasan desapercibidas, ¿no?

