Juan Carlos Pallarols está metido en una de esas obras que te dejan pensando. El reconocido orfebre argentino prepara un cáliz para el Papa León, y la vuelta de tuerca es fuerte: lo hace con material ligado a la fabricación de armas usadas en la guerra de Malvinas.
El propio Pallarols contó el proyecto en una entrevista con Buena Gente, por AM 1020. Ahí explicó que la idea es darle otro destino a un material que nació para el bardo y terminará convertido en una pieza religiosa.
La obra busca transformar un símbolo de violencia en otro de paz, encuentro y espiritualidad. No es poca cosa: donde hubo guerra, ahora habrá un objeto pensado para la celebración y la fe.
El cáliz será un obsequio para el Papa León y lleva detrás la memoria de Malvinas, el trabajo artesanal y una carga simbólica bien pesada. Pallarols, fiel a su estilo, vuelve a usar la orfebrería como una forma de contar una historia que va más allá del brillo.
En pocas palabras, un material que alguna vez apuntó a fabricar armas ahora terminará en manos de un orfebre y de allí al Vaticano. Una jugada con historia, memoria y mensaje claro: de las armas a la paz, sin tanto verso y con mucha intención, ¿no?

