Cada 13 de octubre se celebra en la Argentina el Día del Psicólogo. La fecha sirve para poner en primer plano a quienes laburan en salud mental, una tarea que muchas veces sostiene más de lo que se ve.
El origen se remonta a 1974, cuando entre el 11 y el 13 de octubre se hizo el Primer Encuentro Nacional de Psicólogos y Estudiantes de Psicología. Fue en la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad Nacional de Córdoba, y de ahí salió la propuesta que quedó fija.
La movida la impulsó la Confederación de Psicólogos de la República Argentina, conocida como COPRA, para marcar límites y derechos de la profesión. En ese momento, había 28 asociaciones profesionales, casi 5.000 psicólogos agremiados y unos 40.000 estudiantes.
La idea del 13 de octubre fue aprobada en la última jornada y, con el tiempo, se volvió una fecha de reconocimiento nacional. Después, en 1977, la COPRA pasó a ser la Federación de Psicólogos de la República Argentina, la FEPRA, que sigue vigente.
Antes de eso ya había antecedentes fuertes en el país: en 1954 se hizo en San Miguel de Tucumán el Primer Congreso Argentino de Psicología. Desde allí arrancó el camino de profesionalización, con carreras en Rosario, Buenos Aires, Córdoba, San Luis, La Plata, Tucumán y Mar del Plata. Nada mal para una fecha que nació laburando en serio, ¿no?

