Este lunes se conmemora el Día Mundial del León, una jornada que apunta a recordar que la protección de la fauna también depende de tomar conciencia sobre las amenazas que enfrentan especies como esta, conocida como el “Rey de la selva”.
La fecha invita a mirar de cerca problemas que no quedan lejos: la caza ilegal, la reducción de los espacios donde viven y los conflictos que pueden aparecer entre los animales y las comunidades humanas. En ese sentido, el mensaje es claro: cuidar los ambientes naturales es clave para que la convivencia sea posible.
La jornada también está marcada por el caso de Cecil, el león asesinado en 2015 en el Parque Nacional Hwange, en Zimbabue. El animal fue cazado fuera de la zona protegida y luego desollado por encargo de un dentista estadounidense. El hecho generó conmoción internacional y reavivó las críticas contra la caza furtiva en distintas regiones de África.
Según datos recientes, la cantidad de leones africanos cayó un 40% en las últimas dos décadas. La especie está considerada “vulnerable” por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), sobre todo por la caza indiscriminada y por la pérdida y deterioro de sus hábitats.
Más allá de su imagen imponente, el león tiene algunas particularidades que lo volvieron uno de los animales más reconocidos del planeta. Su alimentación es exclusivamente carnívora, vive principalmente en pastizales y llanuras, y se organiza en manadas. Además, puede alcanzar una esperanza de vida cercana a los 15 años.
Su rugido es tan potente que puede escucharse a una distancia de hasta ocho kilómetros, y utiliza marcas de orina y fuertes rugidos para delimitar un territorio que puede llegar a un radio de 250 kilómetros. Los machos suelen abandonar la manada al llegar a la madurez, mientras que las hembras permanecen juntas durante toda su vida.
En la caza, las hembras cumplen un rol fundamental, mientras que los machos suelen alimentarse primero de las presas. También se trata de un animal cargado de simbolismo: en distintas culturas, el león representa fuerza, poder y protección.
Las principales amenazas siguen siendo la caza furtiva, la captura para cautiverio y la venta como mascota exótica o para espectáculos privados. A eso se suma la transformación de su hábitat por la actividad humana y los efectos del cambio climático, que alteran los territorios de caza y los ecosistemas de los que depende para sobrevivir.

