La movida ya está en el Boletín Oficial y no vino livianita. La Disposición 7/2026 del Centro Nacional de Ciberseguridad incorpora el estándar TIA SCS 9001 como referencia obligatoria para evaluar proveedores de tecnología en el sector público.
Traducido al criollo: en los hechos, podría cerrarles la puerta a empresas chinas como Huawei, ZTE, Hikvision, Dahua, Hytera y DJI en compras estatales de equipamiento tecnológico. O sea, la cosa no queda en una firma prolija y listo.
La trama se pone más jugosa en el artículo 9, que le pide al Enacom que evalúe meter esos requisitos técnicos en la homologación de materiales y en las obligaciones de los licenciatarios de telecomunicaciones. Si eso avanza, el alcance ya no sería solo estatal: tocaría también al sector privado.
El estándar SCS 9001, creado por la Telecommunications Industry Association de Estados Unidos, no prueba equipos: audita procesos. Pero antes de auditar, cruza a la empresa con listas de sanciones y restricciones; si figura ahí, queda afuera en 48 horas hábiles.
La disposición se apoya, además, en el acuerdo de cooperación bilateral con Estados Unidos por 15 millones de dólares. Ese paquete apunta a reemplazar equipamiento chino en redes gubernamentales y a crear un centro de operaciones de ciberseguridad. ¿Ajuste técnico o cambio de mapa en serio?

