Una foto cualquiera puede terminar en un desnudo falso hecho con inteligencia artificial. Y ahí arranca el bardo: lo fabrican, lo comparten y la víctima queda pagando.
El caso de las alumnas del Colegio Modelo Lomas, en Lomas de Zamora, lo dejó clarito. Más de 40 adolescentes fueron afectadas por imágenes sexuales falsas, y por eso dos alumnos de 15 años fueron imputados.
Si te pasa algo así, lo primero es no borrar nada antes de guardar pruebas. Las capturas sirven como arranque, pero conviene asesorarse para preservar bien los enlaces, cuentas y fechas.
La abogada Florencia Zappalá explicó que crear imágenes sexuales falsas con IA puede ser delito en Argentina, aunque no haya una figura penal específica para el caso. En menores, estos hechos suelen encuadrarse en el artículo 128 del Código Penal.
Si además hay amenazas o pedido de plata para no difundirlas, la recomendación es no pagar ni negociar. Zappalá fue tajante: “No pagues ni negocies. Ceder no frena la difusión”, porque el que aprieta con eso no suele largar el celular así nomás.
Para adultos existe StopNCII.org, un servicio gratuito que ayuda a frenar la difusión de imágenes íntimas sin consentimiento. También admite desnudos falsos creados con IA y funciona desde Argentina, usando una huella digital del archivo desde el propio dispositivo.
Para imágenes de menores está Take It Down, del NCMEC de Estados Unidos. Si no tenés el archivo, el organismo también ofrece asistencia por CyberTipline, mientras que en Argentina la UFECI recibe denuncias en [email protected].
Además, la Línea 137 atiende gratis las 24 horas, y la Línea 102 acompaña a chicos y adolescentes. Porque con una sola foto alcanza para armar un quilombo digital, ¿y después quién lo deshace?

