Este viernes, los ministros Emilio Achem, secretario General de la Gobernación; Juan Pablo Perea, a cargo de Minería; y Gustavo Fernández, de Producción, fueron a la Cámara de Diputados para explicar el convenio entre el Gobierno de San Juan y Minera Vicuña, que prevé una contribución de U$S250 millones.
La movida busca dejar en claro de qué se trata el acuerdo antes de que llegue al recinto para su votación. En la Legislatura, la discusión ya empezó a sentirse fuerte porque el fondo extraordinario apunta a obras que impactan de lleno en la vida cotidiana: rutas, agua y saneamiento, temas que en muchos departamentos son urgentes y se siguen esperando.
El dinero no reembolsable está pensado exclusivamente para financiar infraestructura estratégica provincial. Según lo que se expuso, la idea es adelantar recursos para obras clave antes de que el proyecto minero entre en su etapa productiva, algo que el Ejecutivo considera central para acelerar mejoras concretas en la provincia.
En paralelo, el oficialismo busca no quedarse solo con los votos necesarios, sino lograr un respaldo más amplio, incluso unánime, para darle más fuerza política al convenio. Por eso la presencia de tres ministros en la Cámara marcó la importancia que le asigna el Gobierno de Marcelo Orrego al tema.
Del otro lado, el bloque Justicialista sigue con una postura crítica y plantea que el acuerdo necesita un análisis más profundo antes de acompañarlo. En esa pulseada política se juega buena parte del futuro de la iniciativa, mientras algunos legisladores, como Leopoldo Soler, de Ullum, y Jorge Castañeda, de Calingasta, no participaron del encuentro.

