River llega con la idea bien clarita: dar el golpe en la Bombonera y dejar a Boca mirando el techo. El Superclásico de este domingo desde las 15:00 puede meterle ruido al cierre de semestre del Xeneize.
El equipo que dirige Leonardo Ponzio no tiene margen de sobra en la tabla anual. Suma 52 puntos y necesita pasar a Independiente Rivadavia e Instituto, que tienen 53, además de Gimnasia (54), Vélez (55) y Argentinos (57).
Del otro lado, Boca anda a puro frente abierto. Está en la final de la Copa Sudamericana, que jugará el 21 de noviembre ante Atlético Mineiro, y también en semifinales de la Copa Argentina, donde se medirá con Banfield el 14.
Por si faltara picante, también pelea por ser campeón anual y ya está clasificado a los playoffs del Clausura. O sea: una derrota en el clásico le puede mover bastante el avispero, justo cuando más cómodo parecía venir.
Para este partido, Aníbal Moreno está prácticamente descartado por una dolencia en la zona lumbar. En cambio, Lucas Martínez Quarta vuelve al once tras cumplir una fecha de suspensión, y Lucas Beltrán le ganó la pulseada a Sebastián Driussi para ir arriba. ¿Se viene batacazo o le sale el tiro por la culata?

