San Martín de San Juan metió una goleada de esas que levantan la moral: fue 5-1 a Gimnasia de Jujuy, este sábado 31 de octubre, en el estadio Hilario Sánchez. Con ese triunfo, el Verdinegro sigue prendido en la pelea por entrar al Reducido de la Primera Nacional.
Después del partido, Alejandro Schiapparelli habló con la frente alta y el alivio lógico de una noche redonda. Dijo que era una final y que había que ganarla sí o sí para seguir con chances.
“Nuestro laburo de hoy era tener que ganarlo al partido”, soltó el DT, que también marcó que el equipo buscó hacer la mayor cantidad de goles posible. Incluso dejó la sensación de que pudieron caer algunos más, porque el arco rival quedó bastante expuesto.
El entrenador también valoró la entrega de sus jugadores en un cruce bravo, sobre todo por lo mental. “Estoy muy contento con el desempeño de mis jugadores”, señaló, y remarcó que el plantel respondió en un partido que no era nada fácil.
Pero no todo fue festejo. Schiapparelli también reconoció que San Martín dejó puntos en el camino durante la temporada y que eso hoy lo obliga a mirar de reojo lo que pase con Colegiales. Recordó, entre otros, el empate con Atlético de Rafaela, cuando les igualaron sobre el final.
Para el técnico, el balance todavía no está cerrado porque el equipo sigue con vida. Dijo que hubo cosas positivas, que el grupo mejoró en varios aspectos y que, si lograran clasificar, todavía habría margen para seguir corrigiendo. Ahora toca esperar a Colegiales y cruzar los dedos, porque en esta película todavía no cayó el telón, ¿no?

