El clásico entre Unión de Villa Krause y Sportivo Desamparados terminó 2-1 para el Puyutano, pero en el Azul la calentura siguió bastante después del pitazo final.
El foco de los reclamos cayó sobre Rubén Fernández. Dirigentes, cuerpo técnico y jugadores cuestionaron varias decisiones del árbitro, sobre todo dos jugadas del cierre en las que pidieron penal con fuerza.
En Unión aseguran que esas acciones quedaron filmadas y que las van a sumar a la nota. Para ellos, no fue un detalle menor: creen que esas sanciones podían cambiar el partido y hasta el desenlace del clásico.
El presidente del club, Luis Algañaraz, recordó además que antes del encuentro habían pedido que Fernández no fuera designado. “Se presentó anteriormente una nota a la Liga Sanjuanina para que no nos dirigiera”, explicó.
La bronca también se escuchó fuerte en Isaías Oballes, capitán del Azul. “Los dos penales, al final, fueron penales”, sostuvo, y agregó que en la jugada del segundo gol visitante también hubo una mano que, según su mirada, no se cobró. En Unión quedó la sensación de que el clásico se les fue de las manos, y no solo por el resultado, ¿viste?
