El turismo internacional aflojó un poco el rojo en septiembre, pero la cuenta sigue en contra. Entraron 432.200 turistas no residentes y salieron 613.100 argentinos, según el INDEC.
Traducido al criollo: llegó más gente de afuera y menos vecinos se fueron de viaje. Igual, el saldo negativo quedó en 180.800 viajeros, bastante menos que los 331.700 de un año atrás.
La mejora vino más por la baja de las salidas que por una explosión de llegadas. Al sacar el efecto estacional, los ingresos por avión apenas subieron 0,1% frente a agosto, mientras que los viajes de argentinos al exterior cayeron 1,4%.
En la foto por países, Brasil encabezó las llegadas con 113.800 turistas, seguido por Uruguay con 78.100. Del otro lado, Brasil también fue el destino principal de los argentinos, aunque los visitantes hacia ese país bajaron 20,1% interanual, hasta 124.000 personas.
El recorte también se sintió fuerte en Chile, donde las salidas retrocedieron 32,3%. Entre dólar, inflación y poder de compra, el mapa turístico se movió con menos entusiasmo que antes: entra más gente, pero el negocio todavía no termina de levantar vuelo. ¿Se viene la remontada o seguimos viendo pasar valijas?

