La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) volvió a poner la lupa sobre las PyMEs y le pidió al Gobierno de Javier Milei una política específica. En el medio, el consumo afloja, las importaciones aprietan y las ventas siguen quedando cortas.
El vocero de la entidad, Salvador Femenia, dijo que las perspectivas para los próximos meses no pintan bien si no repunta la demanda interna. Y fue al hueso: “Evidentemente falta una política hacia el sector PyME”.
Los números que mostró CAME también empujan ese reclamo. Las ventas minoristas PyME cayeron 0,2% interanual en agosto y acumulan un retroceso de 2,4% en lo que va del año. O sea, el mostrador sigue peleándola.
Para la entidad, el problema no pega solo en los comercios. También golpea a la industria PyME, que depende bastante del mercado interno, mientras los salarios atrasados, las tarifas y el costo del crédito complican más la cosa.
Femenia sostuvo que los sueldos arrastran una demora de entre 10% y 12% en varios sectores, y que las facturas de servicios se llevan cada vez más parte del ingreso. Encima, el comercio electrónico gana terreno, pero todavía no alcanza para tapar la caída en los locales físicos. ¿Y en el medio quién la rema? Las PyMEs, claro.

