El Banco Central pasó tres ruedas seguidas sin comprar ni vender dólares para las reservas. En la City, la pausa ya dejó una pregunta flotando: ¿están frenando para no mover más el tablero?
Los analistas ven cuatro factores mezclados en esta decisión. Pesan la devaluación del real en Brasil, la demanda típica de fin de mes y la tensión cambiaria local.
También aparece el contexto internacional, con tasas altas en Estados Unidos y un riesgo país que sigue arriba. Todo eso empuja a que el Gobierno saque el pie del acelerador y espere un poco.
El billete mayorista cerró el miércoles a $1.542, con una suba de 4 pesos frente a la rueda previa. En octubre ya acumula un alza de 1,7%, casi al ritmo de la inflación.
Mientras tanto, las reservas brutas treparon en la semana unos u$s400 millones y quedaron en u$s50.601 millones. El mercado no lo ve como un drama inmediato, pero avisa que la cosa cambia si la pausa se estira, porque después hay vencimientos de deuda que no se pagan solos, ¿vio?

