El Banco Central salió con nuevas cuentas y el mercado le tomó el pulso al dólar para los próximos meses. El Relevamiento de Expectativas de Mercado marcó una baja en el tipo de cambio oficial y algunos retoques en otras variables.
Para noviembre, el dólar mayorista promedio quedó en $1.558, unos $21,4 menos que en la encuesta anterior. Para diciembre, la proyección sube a $1.590, mientras el grupo del Top 10 lo ve en $1.580.
La cosa no se mueve solo en la divisa. Los analistas también corrigieron hacia arriba la tasa TAMAR de los bancos privados: estiman 23,9% nominal anual para noviembre y 24% para diciembre.
En el frente del laburo, el informe dejó una señal más fría que la previa. La desocupación habría sido de 7,6% en el tercer trimestre y podría trepar a 7,8% en el cuarto, con el cierre del año un poco más pesado.
Eso sí, no todo vino para abajo. El REM también mostró mejores perspectivas para el superávit comercial y fiscal, mientras la actividad sigue con menos impulso del que se esperaba. Así está la película: dólar más contenido, tasas un poco más firmes y empleo que no afloja la tensión, ¿no?

