El bolsillo sigue pidiendo aire. En el segundo trimestre del año, el ingreso medio per cápita familiar fue de $688.496, según el informe del Indec.
Traducido al lenguaje del barrio: ese es el promedio que le toca a cada integrante de un hogar, sumando lo que entra en la casa y dividiéndolo entre todos. Y la cuenta, esta vez, quedó más chica que en el trimestre anterior.
El organismo marcó una baja de casi $40.000 frente al primer trimestre, cuando ese mismo indicador estaba en $728.008. O sea, la cosa no afloja y el número viene para abajo, sin demasiada vuelta.
En el ingreso individual medio, el panorama también mostró retroceso. Entre abril, mayo y junio fue de $1.094.136, contra $1.153.457 de enero a marzo, de acuerdo con el mismo relevamiento.
El informe además mostró que el 62,4% de la población, unas 18.807.000 personas, percibió algún ingreso. Entre varones y mujeres la diferencia siguió marcando distancia: ellos promediaron $1.266.369 y ellas $927.252. ¿La billetera también hace diferencias por género? Parece que sí.

