El Producto Bruto Interno se dio un golpe de 0,6% en el segundo trimestre de 2026. Y cuando afloja el motor, ya se sabe: la recuperación queda mirando desde la vereda.
La baja fue confirmada este jueves por el INDEC, que marcó un retroceso entre abril y junio. Pegaron en la demanda interna el consumo privado, el gasto público y la inversión, todos para el mismo lado.
El consumo privado cayó 2,4% frente al trimestre anterior. Ojo, no es lo mismo que el changuito del súper: también incluye turismo, autos y otros gastos que no entran en la compra de todos los días.
En la comparación interanual, la economía todavía mostró un avance de 2%. Pero el mapa viene bien mezclado: industria, construcción y comercio quedaron más flojos, mientras el agro, la minería y la pesca empujaron el carro.
Para lo que viene, el panorama no está para tirar manteca al techo. El mercado recortó su proyección de crecimiento para 2026 al 2,1%, y ahora la duda es si esto fue un tropezón pasajero o si la economía sigue con la pata floja. ¿Se acomoda o queda picando?

