Por primera vez en una medición de doce meses, el pollo quedó arriba de la carne vacuna. Entre agosto de 2025 y julio de 2026, el consumo llegó a 47 kilos por habitante, contra 46,7 de carne bovina.
El dato salió de un informe del IERAL, de la Fundación Mediterránea, y confirma un cambio que venía asomando hace rato. El cerdo también metió cola y alcanzó 20,1 kilos por habitante.
La historia no cayó del cielo, ni ahí. Ya en noviembre de 2024, el sector avícola venía tirando que el pollo podía cerrar el año como la carne más consumida. Después, las estadísticas oficiales mostraron otra foto para 2024, con la vacuna todavía al frente.
El punto es que los precios hicieron su juego. Según el informe, un kilo de carne vacuna equivalió al valor de 3,6 kilos de pollo entero o 1,9 kilos de pechito de cerdo. Y cuando la billetera aprieta, el menú se acomoda solo, ¿o no?
Además, la carne vacuna tuvo menos oferta para el mercado interno. La producción bajó, las exportaciones subieron y la faena cayó 8,8% en doce meses. Mientras tanto, el consumo total de carnes se sostuvo en niveles altos, aunque con otro reparto en la mesa.

