El Senado le dio el visto bueno a la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina con 46 votos afirmativos y 22 negativos. Pero la historia no cerró ahí: como hubo cambios, el texto vuelve a Diputados.
La movida más importante fue en el artículo sobre autoridades del BCRA. Ahora, la remoción del Directorio necesitará mayoría absoluta y no dos tercios, como quería el Poder Ejecutivo en el proyecto original que ya había pasado por la Cámara baja el 26 de agosto.
Además, el Senado mantuvo su exclusividad para el tratamiento de nombramientos. En criollo: la Cámara alta se quedó con la llave para aprobar esas designaciones, y no la soltó así nomás.
Durante la sesión de este jueves, el oficialismo sumó otro cambio: un plazo de seis años para presidente, vicepresidente y directores. También se reforzó la idea de que la misión central del banco sea cuidar el valor de la moneda nacional.
El proyecto, además, borra los objetivos múltiples que se habían incorporado en 2012, saca la participación del ministro de Economía en las reuniones del directorio y prohíbe que el BCRA le preste al Estado nacional, provincias, Ciudad de Buenos Aires y municipios. ¿Ahora sí se arma el final de esta novela o todavía queda otro capítulo?

