Este lunes, en la Fábrica Almar, el Día de la Industria Sanjuanina dejó menos brindis que cara larga. La sensación fue bastante clara: hay poco para festejar y mucho para aguantar.
El presidente de la Unión Industrial de San Juan, Leonardo de la Vega, fue al hueso. Dijo que es “el peor momento” de los últimos años y marcó que muchas pymes están haciendo malabares para seguir abiertas.
Según planteó, el problema no pasa solo por vender menos. También aparecen el endeudamiento, la falta de capital y los recortes que terminan pegando en el empleo, porque mantener las fuentes de trabajo se volvió un esfuerzo enorme.
De la Vega también puso la lupa en el modelo económico que, a su entender, concentra las expectativas en agro, energía y minería. Para la industria local, dijo, eso deja a varios sectores mirando desde la tribuna mientras esperan que la rueda derrame.
En ese escenario, advirtió que todavía hay mucha expectativa por la gran minería, pero que los tiempos no son mágicos. “Prepararnos es difícil porque no hay capital para desarrollarnos”, remarcó, y dejó picando una pregunta que no es menor: ¿cómo se compite sin espalda financiera?
Del lado oficial, el secretario de Industria y Comercio, Alejandro Martín, resaltó que en San Juan se sostuvieron puestos de trabajo mientras en otras provincias caía el empleo industrial. El ministro de la Producción, Gustavo Fernández, también valoró el esfuerzo de las empresas y miró al futuro con los tres ejes que empuja la Nación. ¿La industria sanjuanina podrá subirse a ese tren sin quedar pagando?

