La vitivinicultura argentina viene remando con mercados exigentes, costos arriba y consumo en baja. En ese panorama, la Inteligencia Artificial y otras AgTech aparecen como una mano para hacer rendir mejor cada paso.
El INTA editó la Cartilla de soluciones tecnológicas para la cadena vitivinícola argentina. La publicación junta desarrollos que van del viñedo a la comercialización, con la idea de acercar innovación sin tanto humo.
La guía apunta a productores, técnicos, prestadores de servicios y tomadores de decisión. Edurne Battista, coordinadora del proyecto de Ecosistemas AgTech, dijo que buscan información accesible y práctica para evaluar e implementar soluciones, y que el INTA sea un aliado en la transición digital.
Entre las herramientas que aparecen hay mecanización para las labores del viñedo, como box pruning, minimal pruning y un banco mecánico de cosecha. También se suma el microtractor Chango, pensado para fincas chicas, donde cada ahorro de tiempo y esfuerzo vale oro.
El combo sigue con datos desde el aire y el espacio. Con drones, satélites e índices como NDVI, NDRE y PRI, los técnicos detectan estrés hídrico, enfermedades y variaciones del cultivo, mientras cada finca recibe una devolución personalizada. ¿La idea? Que el viñedo no se maneje a ojo, sino con números finos.
La cartilla también reúne plataformas digitales para riego, trazabilidad, stock e incluso estimación de cosecha con IA. En ese punto, un modelo desarrollado con la UNCuyo, el CONICET y el ITU alcanza una precisión del 96 % en el reconocimiento de racimos. Y bueno, si la tecnología ya te cuenta la uva antes de tiempo, el viñedo quedó bastante más listo que antes.

