La inflación que mira el bolsillo de los laburantes fue de 1,7% en agosto. Bajó seis décimas contra julio y marcó el nivel más bajo desde agosto de 2025.
El dato salió de un informe del Instituto de Estadística de los Trabajadores (IET), la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo (UMET) y el Centro para la Concertación y el Desarrollo (CCD). En los primeros ocho meses del año, los precios acumulan un 20,5%.
Si el ritmo sigue así, la proyección anual se ubica cerca del 32,3%. Pero ojo: la variación interanual ya trepó al 33%, la más alta de los últimos doce meses, así que la cosa todavía viene con serrucho.
Los rubros que más empujaron fueron bebidas alcohólicas y tabaco, vivienda, bienes y servicios varios, y comunicaciones. Del otro lado, el fin de la temporada invernal hizo bajar hotelería, paquetes turísticos y pasajes aéreos, como para que el promedio no se dispare más.
El problema, claro, es que la baja no le pega igual a todos. Los hogares con jefe jubilado tuvieron una suba del 1,87%, los de jefe desocupado del 1,84% y el 10% más pobre pagó 1,96%. Así que la desaceleración existe, sí, pero en algunos bolsillos sigue quedando picando, ¿no?

