La movida del Gobierno para aflojar las tasas y darle aire a la economía empezó a mostrar el otro lado del mostrador. La financiera Cohen advirtió que los rendimientos de corto plazo ya están en terreno negativo o casi neutro en términos reales.
En criollo: los pesos rinden cada vez menos y el cuento depende de que el dólar no se despierte. La caución a un día cayó al 19% anual, cuando a fines de agosto estaba en 21% y hace un mes rondaba el 28%.
El cambio vino después de semanas en las que faltaban pesos y las tasas se habían ido bien arriba. Con más liquidez en la plaza, los rendimientos bajaron rápido, casi sin pedir permiso. Pero la inflación esperada sigue ahí, entre 1,6% y 1,8% mensual, y eso deja a varias colocaciones cortitas bastante flojas.
Para Cohen, la baja no refleja una confianza mayor en la desinflación, sino más bien un sistema con más plata dando vueltas. Y ese detalle no es menor, porque si las tasas siguen aflojando mientras los precios y la devaluación esperada no cambian mucho, crece el impulso a buscar refugio en dólares. Ahí empieza el julepe.
Por ahora, el mayorista sigue apenas arriba de los $1.500 y los futuros marcan cerca de $1.610 para fin de año. Pero la consultora ya ve señales de dolarización, con compras elevadas de personas en julio y una menor acumulación de reservas del BCRA en agosto. ¿Aguanta la tranquilidad o se arma otro bardo financiero?

