El ex viceministro de Economía Gabriel Rubinstein le metió ruido al Presupuesto 2027: dijo que la Argentina “tendría que tener cada vez más superávit, no cada vez menos”.
Habló con la Agencia Noticias Argentinas sobre la “Ley de leyes” que el Ejecutivo mandó al Congreso. Su primera lectura fue que el plan es “más realista” que el de 2026 en inflación, crecimiento y tipo de cambio.
Pero enseguida puso un freno: advirtió que esas cuentas cerrarían en un escenario favorable, sin turbulencia cambiaria. Si aparece un sacudón, dijo, las estimaciones cambian y ahí el número deja de caminar tan lindo.
Rubinstein también marcó un punto que viene con tijera: el recorte en gastos destinados a Discapacidad y los vinculados a la Ley de Financiamiento Universitario. Para él, ahí está uno de los tramos más flojos del proyecto.
Además, señaló que la meta fiscal va aflojando, porque el superávit primario baja de 1,6% a 1,3% del PIB. “Hay que ver si se logra el 1,3%”, cerró, con una advertencia que deja la cuenta picando: si los intereses siguen subiendo, ¿cuánto margen queda para festejar?

