La salida de la Volkswagen Amarok hecha en el país ya empezó a pegar fuerte en la industria autopartista. A pocos meses de que deje de fabricarse en General Pacheco, dos empresas ya tomaron la decisión de cerrar y otras miran el futuro con cara de pocos amigos.
El reemplazo de la pick up viene con otro esquema: la nueva camioneta también se armará acá, pero con la mayor parte de sus piezas traídas de China. Y ahí es donde varios proveedores locales quedaron pagando, porque habían montado toda la estructura para el modelo actual.
Una de las que ya bajó la persiana es Kromberg & Schubert, firma alemana especializada en cableado para autos. Llegó a la Argentina en 2009 para fabricar los mazos de cables de la Amarok, y ahora comunicó que cerrará hacia fin de año la planta de Pilar, donde trabajan más de 200 personas.
También se va Irauto, filial argentina del grupo español Antolin. Su planta de Benavídez produce techos interiores para vehículos y tiene alrededor de 80 trabajadores, mientras en el sector ya se menciona que esas líneas podrían pasar a manos de Trefelt.
El golpe no termina ahí. Pelzer System, del grupo italiano Adler Pelzer, quedó con apenas 13 empleados en Pilar después de haber llegado a tener unos 100. Y del otro lado del mostrador, la cuenta también duele: de los 60 proveedores nacionales que llegó a tener Volkswagen, solo 16 seguirían atados al nuevo proyecto. ¿Cómo hace el resto para zafar del bardo?
La AFAC ya venía marcando un panorama complicado: desde abril de 2009, 63 empresas autopartistas cerraron o frenaron proyectos importantes en el país, y 11 lo hicieron entre 2024 y ahora. Con la nueva Amarok ligada a SAIC y a un esquema que mete mucha pieza importada, la discusión sobre el futuro de la producción local quedó otra vez sobre la mesa.

