Chile metió un anuncio pesado en el extremo sur: el ministro de Defensa, Fernando Barros, confirmó la construcción de nuevas bases militares en Magallanes.
Lo dijo durante un acto en la Base Aérea de Chabunco, acompañado por comandantes de las Fuerzas Armadas. La movida apunta a reforzar la presencia chilena en una zona que no da respiro.
Barros también habló de compras militares para fortalecer el control del espacio aéreo entre Campos de Hielo y el Polo Sur. Según planteó, la idea es asegurar soberanía, integridad territorial y seguridad en esa parte del país.
Entre los anuncios más concretos, mencionó el recambio de los aviones F5 de la FACH, la renovación de helicópteros Bell UH-1H y del transporte aéreo estratégico, hoy a cargo de los C-130 Hércules. También sumó cuatro aeronaves de patrullaje aéreo de largo alcance para 2027 y otras cinco para servicio antártico.
En tierra, el plan incluye modernizar los tanques blindados Leopard 1 y sumar sistemas no tripulados, guerra electrónica y comunicaciones seguras. Todo eso, con un horizonte hasta 2043 y en medio de tensiones por la soberanía en el Estrecho de Magallanes. No es poca cosa para una zona donde el mapa siempre pide atención, ¿no?

