Una confesión movió un caso que llevaba 18 años dando vueltas en Chile. Ghislain Quiroz Carrizo, de 42 años, se presentó el domingo pasado en una comisaría de Conchalí, en Santiago, y dijo ser el responsable de la desaparición de Mariana Sepúlveda León.
La joven tenía 19 años cuando desapareció, el 29 de agosto de 2008, mientras iba al colegio Pitágoras. Según su relato ante Carabineros, ambos vivían en el mismo pasaje y mantenían una relación sentimental.
Quiroz aseguró que esa mañana Mariana pasó frente a su casa y que la hizo entrar para hablar. Después, según declaró, se desató una discusión y él la atacó dentro de la vivienda.
En su confesión, el hombre dijo: “Hoy se cumplen 18 años que la asesiné”. También pidió perdón a la familia y a los amigos, y habló de una pieza que, según él, estaba “maldita”.
Después de esa declaración, los investigadores fueron hasta la casa ubicada en el pasaje Logroño. Allí hicieron peritajes durante más de 24 horas y encontraron restos óseos bajo el piso del dormitorio, que ahora serán analizados para saber si pertenecen a Mariana Sepúlveda León.
En la misma causa, Patricia Álvarez, expareja de Quiroz, declaró que estuvo siete años con él y que tuvieron dos hijos. También contó que, tras un ACV en 2023, él empezó con pensamientos paranoides y decía que iban a llegar ovnis a secuestrarlo. ¿Y ahora qué dirá la justicia con esos restos sobre la mesa?

