Estados Unidos confirmó que desplegó un arma en órbita terrestre. Es el primer reconocimiento público de una capacidad ofensiva de este tipo, una jugada que no pasó desapercibida.
La confirmación la hizo Troy Meink, secretario de la Fuerza Aérea de Estados Unidos. Dijo que el sistema sirve para proteger a las fuerzas estadounidenses frente a acciones hostiles de sus adversarios.
En una intervención el lunes en la Conferencia sobre Aire, Espacio y Ciberseguridad, Meink aseguró que el país está listo para enfrentar “amenazas en constante evolución”. Pero no largó prenda sobre las características del arma ni sobre cuándo fue puesta en órbita.
Por ahora, el gobierno mantiene la información bajo siete llaves. Un vocero de la Fuerza Espacial explicó que el control espacial incluye misiones para disputar y dominar ese terreno con medios cinéticos y no cinéticos.
El especialista Bleddyn Bowen, del Royal United Services Institute (RUSI), dijo a la BBC que públicamente se sabe “muy poco” sobre la tecnología. Entre las hipótesis, mencionó una plataforma de guerra electrónica para interferir comunicaciones por radio o un vehículo capaz de destruir otro satélite.
Por ahora, todo queda flotando entre la reserva oficial y las conjeturas de los expertos. En un tema así, cuando no muestran la carta, la intriga queda picando, ¿no?

