El Reino Unido volvió a mover la ficha por Malvinas y no anduvo con vueltas: ratificó su postura sobre las islas y defendió la explotación de sus recursos naturales. Entre esos recursos metió también a los hidrocarburos, una discusión que viene picando fuerte.
La subsecretaria parlamentaria de Estado para los Territorios de Ultramar, Uma Kumaran, lo dijo en un comunicado del Gobierno británico. “La posición del Reino Unido es clara: las Islas Malvinas son británicas y tienen derecho a desarrollar sus recursos naturales como consideren apropiado”, sostuvo.
Desde Londres aseguran que ese derecho forma parte de la autodeterminación de los habitantes de las islas. Y, para que no quedaran dudas, también expresaron apoyo total a las empresas y particulares que hacen negocios con el archipiélago.
La movida llegó días después de que la Argentina endureciera sus advertencias a compañías y personas que suministran bienes y servicios, de manera directa o indirecta, a las islas. El foco está puesto, sobre todo, en las actividades ligadas al sector hidrocarburífero.
El Gobierno británico calificó de “inaceptables” las acusaciones y medidas que salen desde Buenos Aires. Y encima recordó una guía publicada el 15 de septiembre, donde insiste en que la Argentina no tiene jurisdicción para aplicar su legislación sobre esas actividades. ¿La pulseada sigue? Y sí, parece que todavía queda bastante tela para cortar.

