Desde Estados Unidos, Flávio Bolsonaro volvió a hablar este viernes y no se guardó nada. En una transmisión por redes, acusó a la Justicia brasileña de perseguirlo y prometió seguir en la cancha política.
El dirigente reconoció el revés electoral, pero enseguida apuntó contra el ministro del Supremo Tribunal Federal, Alexandre de Moraes. Dijo que perdió “frente al sistema” y que no piensa someterse, así nomás.
También defendió su postura frente a las causas que lo involucran. Sostuvo que se lo acusa falsamente por supuestos vínculos con cuentas bancarias de un amigo suyo y citó un documento del Banco Santander para negar esa relación.
En el medio, comparó esas denuncias con otras versiones que calificó como fabricaciones previas, como la historia de la “contraseña maestra” o el supuesto viaje de Felipe Martins. Según dijo, el escenario se movió rápido después de las elecciones y la jugada judicial fue más veloz de lo que esperaba.
Lejos de bajar la persiana, pidió a sus seguidores que se mantengan firmes y anunció que seguirá activo para empujar la resistencia opositora en el Congreso Nacional. Además, marcó como prioridad la elección de Rogério Marinho en la presidencia del Senado. ¿Se viene otra ronda de pulseada política en Brasil?

