El papa León XIV metió su voto en la urna, pero sin ir a la mesa: lo mandó por correo electrónico hacia Chicago. Fue para las elecciones de medio término en Estados Unidos, según confirmó la Santa Sede.
La información salió de la Sala de Prensa del Vaticano y dejó en claro que no fue un gesto de ocasión. El Sumo Pontífice, nacido como Robert Francis Prevost, suele participar cada vez que hay convocatoria electoral para los ciudadanos de su país.
Desde el Vaticano también recordaron que, cuando vivió y trabajó pastoralmente en Perú, Prevost votó con regularidad siempre que estuvo habilitado. O sea, la costumbre cívica la trae de larga data, no de ahora.
Además, la comunicación oficial remarcó la importancia que el Papa le da a la participación ciudadana en los procesos democráticos. Y en este caso lo hizo con el mecanismo permitido por la normativa de Illinois y la ley federal estadounidense conocida como UOCAVA.
Ese régimen habilita el voto por correspondencia para ciudadanos y miembros de las fuerzas que viven fuera del territorio de Estados Unidos. En otras palabras: hasta el Papa se acomoda al sistema, aunque no le saque foto al sobre ni haga fila en la escuela, ¿no?

