La directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, volvió a poner a la Argentina bajo la lupa, pero esta vez con elogios. Dijo que las medidas de disciplina fiscal pueden servirle de referencia a otras economías.
Sus declaraciones fueron en una conferencia financiera en Madrid, donde también cuestionó los desequilibrios presupuestarios y el avance del populismo. En criollo: para ella, las cuentas en orden no son un capricho, sino la base para que la rueda empiece a girar.
“Argentina lo está haciendo muy bien al sentar las bases para el crecimiento, la estabilidad macroeconómica y financiera, y el país será recompensado por eso”, afirmó la economista búlgara ante periodistas argentinos. Habló después de participar en la Conferencia Internacional de Banca 2026, organizada por el Banco Santander en las afueras de la capital española.
En el mismo encuentro, compartió panel con Ana Botín, presidenta ejecutiva de la entidad bancaria. También repasó casos de Grecia, Portugal e Irlanda, además de la Argentina y Chile, como ejemplos de países que ajustaron el timón después de crisis fuertes.
Georgieva apuntó además a las principales economías europeas y les pidió mirar esas experiencias de cerca. Y remató con una frase filosa sobre el populismo: “Hay que cortarle la cabeza al populismo”. ¿Quedó claro el mensaje o todavía hace falta más señal de humo?

