La pulseada por la Secretaría General de la ONU sumó otra ronda y dejó al argentino Rafael Grossi un poco más atrás. En la votación realizada en Estados Unidos, perdió dos respaldos y quedó tercero.
La que sigue mejor parada es Carolyn Rodrigues-Birkett, de Guyana, con nueve votos. Detrás aparece Rebeca Grynspan, de Costa Rica, mientras que Grossi, jefe del OIEA, quedó en tercer lugar.
La lista también incluye a Michelle Bachelet, María Fernanda Espinosa, Ivonne A-Baki, Olara Otunnu y Macky Sall. El dato no es menor: los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad tienen derecho a veto, así que un solo “no” te deja mirando desde la tribuna.
La rosca entre Estados Unidos y China volvió a quedar expuesta, porque todavía no aparecen en la misma página. La definición del reemplazo de Antonio Guterres se mueve en un tablero atravesado por la guerra en Medio Oriente, la inteligencia artificial y el conflicto entre Rusia y Ucrania.
Grossi tiene más de 40 años de carrera diplomática y, si llegara al cargo, asumiría el 1° de enero de 2027 por cinco años. Sería el primer argentino en ese puesto y el segundo latinoamericano, después de Javier Pérez de Cuéllar. ¿Le alcanzará el envión o la votación seguirá jugando a las escondidas?

