La cosa en Nepal se puso fea de verdad: al menos 157 personas murieron por las inundaciones, según informó la policía local. Además, 41 personas fueron hospitalizadas y siguen las búsquedas por tierra y aire.
El dato que más pesa es otro: hay 484 turistas sin paradero confirmado, entre extranjeros y nepalíes. También figuran desaparecidos miembros del Ejército, policías, efectivos de la Fuerza Armada de Policía y trabajadores de proyectos hidroeléctricos.
El ministro de Asuntos Exteriores de Nepal, Shishir Khanal, dijo que todo habría arrancado con un terremoto por la mañana. Ese movimiento habría provocado un deslizamiento de tierra en territorio tibetano y, después, la crecida que terminó pegando de lleno del lado nepalí.
La riada castigó con fuerza el distrito de Rasuwa, en el norte del país, y dejó destrozos por todos lados. Se dañaron al menos 19 puentes y unos 40 kilómetros de rutas, así que los rescatistas la tienen difícil para llegar a tiempo.
El primer ministro nepalí, Balendra Shah, pidió paciencia y prometió que el Estado se hará cargo del rescate, la atención médica y la comida. Del otro lado, Xi Jinping también ordenó meter todos los esfuerzos en la búsqueda de desaparecidos en China, donde el saldo preliminar es de 3 muertos y 265 desaparecidos. Un desastre de los que no dan respiro, ¿viste?
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